Historia de la cerrajería, la seguridad hecha arte

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La historia de la cerrajería ha desarrollado centenares de dispositivos que protegen todo tipo de recintos, desde máquinas de orfebrería hasta enormes sistemas que se accionan con potentes mecanismos. Todo ello ha sido gracias a un trabajo que se remonta hasta hace siglos, cuando los maestros herreros comenzaron a forjar los primeros sistemas de seguridad.

La historia de la cerrajería aparece en las primeras civilizaciones. Egipcios y asirios ya utilizaban complejos mecanismos de protección que se accionaban en función de códigos y elementos externos. Estos dispositivos solían ser aplicados a objetos de pequeño tamaño, aunque también existían elementos de seguridad para soportes mayores, si bien es cierto que se trataba de sistemas algo menos complejos.

Las cerraduras se popularizan a lo largo de la edad media. Los herreros eran los artesanos que realizaban este tipo de trabajo. El gremio herrero era muy versátil ya que realizaban tareas de todo tipo, incluso ejercían trabajos médicos como la extracción de muelas. Los herreros forjaban la parte externa de la cerradura y a continuación diseñaban y fundían el mecanismo interior. Las llaves encajaban en un saliente interior y se accionaban al girar. Es verdad que en la mayoría de las ocasiones era suficiente ya que no había muchas llaves, pero este sistema se podía accionar con cualquier llave, perteneciera o no a la propia cerradura. También en la edad media se idearon los pestillos.

Hoy en día las cerraduras son el conjunto mecánico más utilizado en el mundo, pero para llegar a esto ha habido centenares de inventos que lo han hecho posible.

En 1778 se inventó la cerradura de doble vaso. La principal novedad que aportó este invento es que la cerradura solo se podía accionar con su propia llave. Seis años después José Bramah creó una cerradura considerada inquebrantable, retando a cualquiera a que la abriera sin llave. No fue hasta sesenta años después cuando otro cerrajero inventó un sistema para forzarlo.

En 1857 se inventó el sistema de llave cambiable. Por primera vez se podía cambiar la llave sin tener que cambiar el sistema interior de la cerradura. Esta llave llegó a ser utilizada por el Departamento de Estado estadounidense.

También a mediados del siglo XIX se inventó el sistema de pernos, similar al que se utiliza en la actualidad. Se trata de un sistema de tubos interiores de distintas longitudes que identifican la llave y permiten girar el mecanismo.

A principios del siglo XX se inventaron los primeros sistemas que permitían cerrar desde el interior. Además se consiguió variar el tamaño y grosor de las llaves hasta hacerlas casi planas y muy manejables.

Estos son los mayores hitos de la cerrajería. Si quieres contarnos algo relacionado con la cerrajería puedes hacerlo en los comentarios del blog.

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